LICEO BETHESDA
RAZONES POR LAS CUALES DEBERÍA ENVIAR A SUS HIJOS A UN COLEGIO CRISTIANO
Su hijo tiene necesidades espirituales. El necesita darse cuenta que hay un eje central para toda la vida, la cual es la verdad de Dios.
- Su hijo tiene necesidades académicas. Esta es una necesidad innata dada por Dios. Como se le enseña frecuentemente, hace la diferencia entre aprendizaje efectivo o un fracaso frustrante.
- Su hijo tiene necesidades sociales y emocionales. Una relación espiritual correcta con Dios puede ayudar al niño a evitar problemas emocionales y a desarrollar relaciones significativas con otros.
- Su hijo tiene necesidades físicas. El niño necesita ser estimulado diariamente para que observe buenos hábitos de vida que promuevan el crecimiento y la actividad ;
saludable.
ESPIRITUALMENTE
Reconocimiento que la Palabra de Dios es el fundamento para la vida, la escuela cristiana busca guiar a los niños hacia una relación personal con Jesucristo. El estudio bíblico diario y el énfasis en la vida cristiana práctica provee un marco espiritual sólido.
ACADÉMICAMENTE
La escuela cristiana se esfuerza por lograr la excelencia académica. Recientemente los exámenes estandarizados por rendimiento mostraron que las escuelas cristianas en general sobrepasan largamente las normas nacionales en todas las áreas académicas,
SOCIALMENTE
La manera en que los alumnos se relacionan entre sí y con sus padres y maestros es de gran importancia en la escuela cristiana. La ética cristiana no solamente fomenta el crecimiento personal espiritual cristiano, sino también un sano crecimiento social.
EMOCIONALMENTE
Maestros dedicados, a quienes les interesan las necesidades de sus alumnos ayudan a los niños a crecer con sentido de seguridad y autoestima. La estabilidad provista por el énfasis espiritual ayuda a los alumnos a confrontar con madurez los retos del aprendizaje y la vida.
FISICAMENTE
Las escuelas cristianas velan y se empeñan en entender las necesidades físicas del niño. Trabajan con los padres para ayudar a los niños a madurar, ser sanos, fuertes y vitalmente alertas.
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